Qué me pasen esas cosas a mi, vaya y venga, al fin que no tengo ni donde caerme muerta, pero que le suceda a personas solventes económicamente es algo de no creer. Me contaba una amiga adinerada, con un trabajo bien remunerado, un marido con buen trabajo, casas, negocios, carro y dos hijos adolescentes, estudiando que fueron a […]
De no creer