Casi todo el vecindario salió a ver cuál era la algarabía que había en una casa vecina pues eso se oían gritos y madrazos a todo pulmón tanto que uno de los vecino llamó a la policía y ¡oh milagro! llegaron al termino de la distancia. No una, sino dos patrulla aparte de varios motorizados. […]
Golpes y gritos