Hoy vino una chica, joven y bonita. Entre charlas y cosas me fué contando alguna de sus intimidades. Me llamó la atención, algo que no sabía, pues creía que los hombres se excitaban con solo mirar, tocar o algo así. Como me falta para aprender. Resulta que a este señor no se le para ni […]
Ni se le para