Aparte de tener que soportar los desastres de la naturaleza, como si fuera poco, los maleantes andan encima haciendo más daño, increible, esta gente no se tienta el corazón para hacer mella, no les importa a cuantos ni a quienes se lleven entre las patas, es un desangradero que no tiene paradero, no sé cuando […]
Estamos llevados