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Cosas que pasan

Estruendo en el baño

La semana pasada fui a cuidar a Emily ya que sus padres estaban en una concentración con los chicos de balonmano debido a un torneo que había en Yumbo.

Ellos se fueron desde el domingo por la tarde y Emily y yo nos quedamos solas en la casa hasta el martes por la noche que mi hijo llamó a invitarnos a ir donde ellos estaban ya que había una habitación disponible para las dos. Pues bueno, era mucho mejor que estar allí solas, además que había piscina como Emily quería, así que un sueño cumplido para ella.

Estruendo en el bañoLlegamos en la mañana del miércoles y todo el día la pasamos en el cuarto. Bien atendidas eso si, sin preocuparnos de nada, parecíamos pachas echadas en la cama: desayuno, almuerzo, comida, juguitos para Emily hasta por la tarde que llegaron los papás y se metieron a la piscina con ella.

Luego la mamá se metió al baño a quitarse el cloro de la piscina con la niña. Cuando ya iban a salir que se oye tremendo estruendo en el baño. Corrimos a ver qué pasaba y sale la mamá con la niña cargada, pues se les había caído encima una de las puertas de vidrio que separan el baño.

El susto fue tremendo, la niña lloraba la mamá preguntaba  por ella, pues al salir yo la cogí y la coloqué en la cama para revisarla de posibles cortadas. Solo le sangraron un poquito los pies, algunas pocas esquirlas se le clavaron. A la mamá si le llovieron varios vidrios en la espalda y algunos le hicieron cortadas, hasta puntos le cogieron en la clínica a la que la llevaron para que la revisaran en forma.

Los del hotel asustados nos ofrecieron otra habitación, los muchachos querían saber qué paso. Eso fue la locura.

Los del hotel decían que la culpable era ella que seguramente le hizo fuerza a la puerta. Ella decía que solamente cogió la toalla y se agachó a secar a la niña y en ese momento se le vino el mundo encima.

Lo cierto del caso es que la puerta no era muy segura pues luego nos pusimos a ver el mecanismo y estaba pegada de un moco. Era algo que a cualquiera le hubiera podido pasar.

Afortunadamente no pasó a mayores, pues el accidente hubiera podido ser catastrófico.

A raíz de esto nos dimos cuanta que en este hotel tan elegante faltaban normas elementales de seguridad para los huéspedes. Pues en otras habitaciones las puertas habían que alzarlas para que se cerraran o abrieran. En otra habitación había una que no tenia puerta, seguramente ya se había caído, y así por el estilo. Además, tampoco cumplía con las normas necesarias para tener una piscina a disposición.

Se dan el lujo de poner un cartel grande donde dice lo que se debe o no hacer en la piscina, como es el de darse una ducha antes de meterse en ella y resulta que allí no poseen ni una ducha para dicho menester. Tampoco tienen un socorrista como es costumbre en países como España (me dice mi hija).

Así que para ser Chipichape de yo no sé cuantas estrellas tiene, creo que le sobran las que le hayan puesto. Es un hotelito de lo más normal, nada de lujos ni comidas que uno diga que cosas tan ricas. Tampoco es que estuviera mal, solo que para tanto bombo se esperaba algo mejor.

En fin, que así acabamos de pasar el fin de semana, sin más contratiempos por lo menos. También fuimos a ver jugar a los chicos la final donde quedaron de segundos. Emily se durmió los dos partidos despertando en los últimos minutos muy caripelada diciendo que estuvo muy chévere el juego, que le había gustado  mucho.

La careconcha durmió como un lirón, ni la bulla de los aficionados la despertaron para nada. ¡Ahhh qué rico que es ser tan joven!

Imagen: Woman washing in shower on white background By Inspiring en Shutterstock

Por Amparo Bonilla

Me considero una apasionada de la vida, soy alegre, optimista y siempre encuentro lo bueno de lo malo. Tengo una filosofía de vida que consiste en hacer lo que me gusta, cuando quiero hacerlo y sobre todo sonreír porque la vida serie es muy aburrida...

6 respuestas a «Estruendo en el baño»

Entonces las estrellas que tiene el hotel, son las que ve el cliente cuando el cielo le cae encima…
Al leer el relato el asunto se ve anecdótico, como para contarlo, pero, ¿y si hubiera pasado a mayores?
Sería mejor un hotel con menos pretenciones, que en lugar de puerta de vidrio tenga una cortinita de plástico, que de puro humilde jamás le hará un corte a nadie…

Vaya, un cúmulo de deficiencias que no se han molestado en solucionar… Ni lo harán mientras no les cueste un susto. Quizás si se enfrentan a la quiebra por ello, se ponen manos a la obra y rectifican.

Y para la próxima de estas, mejor rascarse un poco más el bolsillo que acabar en un sitio peor acondicionado que un motel.

Definitivamente cuando las cosas están nuevas es muy sencillo ver lo bonito de todo: vidrio en la puerta del baño, genial y sexy. Si embargo, lo práctico que sea a la final solamente el tiempo lo dirá. Porque lamentablemente con el paso de la gente y del tiempo es normal que este tipo de equipamientos se dañen y lo que parece «bonito» al principio puede ser un incordio con el tiempo.

Qué te puedo decir yo después de estar en tantos hoteles, algunos muy sencillos y otros muy lujosos con cosas que definitivamente dices «pero qué le pasa al que montó esto»… Pues ahí está cosas como las que le pasó a la nuera… Accidentes pendejos que pueden herir a más de uno :/

Hola Amparo, pero que susto que dieron gracias a Dios no fue nada más grave y bueno en estos tiempos la verdad que no hay como confiarse de la calidad de los servicios de ciertos hoteles, en fotos todos lucen bien pero otra cosa es al llegar.
En ocasiones creo que es mejor gastar unos cuantos pesos más y además fijarse mucho en las recomendaciones de las personas en internet, ahora toda la info de un lugar la tenemos a un clic.
Saludos!

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