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Cosas que pasan

Sospechando meando

Esta semana vino un chico a jugar y entro con una estopa, la traía amarrada con una piola. Pidió jugar en la parte de arriba y a mí me pareció sospechosa la estopa y me dio por subir a limpiar las consolas y a barrer, toda juiciosa yo.

Más curioso me pareció ver que la estopa estaba desamarrada, pues ahí sí que me entró la zozobra de que de pronto el chico se quería llevar una de las consolas y más que había una que estaba muy a la mano, las otras tienen un alambre que las amarra, esta no.

Sospechando meando
Imagen de Shutterstock

Pues que le coloque unas sillas  alrededor, si la querían sacar de ahí tenían que mover los asientos. Bajé y me quedé ahí pendiente de cualquier movimiento sospechoso. En esas llegó otro chico a jugar, casi que le digo que subiera a jugar arriba por que había un chico sospechoso y cual no sería mi sorpresa cuando llegó de una a ver quien estaba jugando y resultó ser amigo del chico y pidió el otro control para jugar con el amigo.

Pues ahí si que peor la cosa, ya eran dos.

Menos mal que no alcancé a decir nada, sino pues que maluco si eran amigos, hablando mal del susodicho.

Volví a subir y a seguir limpiando, recogí alguna basura del piso y le pasé la piolita de la estopa.

Baje, me puse a cantar la música que me gusta, no me moví del negocio, pues yo siempre acostumbro a irme a ver la novela y los dejo jugando, pues esta vez estaba con la antenas puesta a cualquier movimiento sospechoso en la parte de arriba.

Me puse a sacudir las consolas de abajo, eso estaba de un juicio, cuando escuché que corrían una silla, no se de que parte era, pero ahí  mismo me puse a hablar como una lora y a decirle a Andrés, que arreglara la cámara de arriba que la había descuadrado con la barrida y eso yo misma me contestaba.

Volví a subir y la estopa ya la tenían amarrada de nuevo y seguían jugando como si nada, yo también como si nada volví a sacudir lo que ya había sacudido, yo me imagino que ellos sospecharon que yo estaba sospechando de ellos, pero no me importo y apenas terminaron la hora les dije que iba de salida que chao que más tarde volvía a abrir.

Nunca subo a apagar el equipo, pero esta vez me aseguré que todo estaba en su sitio, ellos me pagaron y se fueron y yo descansé. Que hora más larga y desgastante.

Ya con esta experiencia  colocaré un aviso donde se prohíba subir con costales, estopas, maletines y cuanta cosa me sea sospechosa, es mejor pecar de precavida y no que cuando menos me acuerde me hayan recogido el negocio y ni cuenta me de.

Y como para reafirmar mis sospechas no han vuelto los chicos a jugar. O sea que sospecharon que yo sospeché de ellos y no les gustó sentirse sospechosos o vieron que les iba a quedar difícil sacar algo sin que fueran los principales sospechosos y así ya no tiene gracia robar algo.

El caso es que la cámara ayuda a espantar a las ratas, ninguna quiere quedar en cinta.

¿Tú alguna vez has sospechado de algo o de alguien? ¿Te han pillado sospechando?

Por Amparo Bonilla

Me considero una apasionada de la vida, soy alegre, optimista y siempre encuentro lo bueno de lo malo. Tengo una filosofía de vida que consiste en hacer lo que me gusta, cuando quiero hacerlo y sobre todo sonreír porque la vida serie es muy aburrida...

8 respuestas a «Sospechando meando»

Amparo, es curioso cómo aún a pesar de que hablamos el mismo idioma, en la primera frase me he perdido porque no sé lo que es una estopa ni una piola jajaja Más o menos por el contesto puedo adivinar que es una «mochila»?
De todas formas al lío… Por supuesto que he sospechado de personas, y por desgracia, vivo en una ciudad, Alcalá de Henares, dónde en el 2011 salieron varios trenes que portaban mochilas con bombas y fallecieron muchas personas de mi ciudad y alrededores. Así es que te puedes imaginar cómo te pones cuando ves algo abandonado por el tren o en la calle.
Es una lástima, pero tengo que reconocer que siempre me recuerdo a mi misma, que hay muchas más personas buenas que las no tan buenas. Espero que no te vuelva a ocurrir esto y puedas disfrutar de tus días tranquilos.
Un abrazo

Amparo tal vez esta situación ocurrió para que estés más alerta, porque muchas veces nos acostamos a dormir en la confianza y allí es cuando lo dejan a una totalmente desnuda y en plena vía pública. Me pasó lo mismo que Ana tuve que buscar primero a ver qué era una estopa antes de continuar con la lectura, pero a mí me apareció como una especie de hilo grueso con el que se puede hacer una cuerda. Definitivamente estos muchachos se fijaron en lo despreocupada que eres, que hasta te retiras a ver la novela, pero esta vez se quedaron allí para hacer sus fechorías con la estopa, digo yo, a lo mejor no, pero antes de sospechar es mejor preguntas, para la próxima, que la estopa se quede afuera jajaja. Saludos.

Amparo, aunque tengo mucha fe en las personas sí que muchas veces hago caso de mi intuición, pues a veces puedo equivocarme pero si mi cuerpo me avisa de algo, lo escucho; con esto te digo que sí que he sospechado de alguien algunas veces y tampoco es sano ir por la vida con la mosca detrás de la oreja pero sí que debemos hacernos más caso. Quizá por tu intuición de esta vez te has ahorrado un disgusto.

Hola Amparo 🙂

Que fuerte estar asi todo el tiempo «a las vivas»… yo ahora me he relajado de ello, aunque en México es un estado de alerta constante para ser sincera, cualquier cosa es cuestión de estar ahí al momento.

Aqui en Italia me he relajado, bajado la guardia jaja… ummm justo pensaba el otro dia, mientras miraba en el parque jugar a tantas familias o niños solos y yo con cara de waooo!! aqui se puede!… Justo pensaba que bien se siente poder bajar la guardia y sentir el gusto por andar por ahí sin tanto miedo…

Saludos 🙂

La institución nunca falla, cuando estamos con esas dudas por dentro es porque algo va a pasar. Yo soy muy confiada, mi madre tiene negocio y siempre me dice que el negocio no tiene amigos y siempre hay que estar alerta.
Saludos.

Amparo a mi me ha pasado como a otras lectoras que no entendía los detalles de la primera parte: estopa, piola,….jajaja parece increíble que hablemos el mismo idioma, aunque esto es la riqueza del idioma también.
Hay que seguir nuestra intuición y hacer aquello que sentimos que tenemos que hacer y si desconfiamos de alguien, tomar precauciones

jajaja en estas cosas toca estar muy pendiente parece ser y está bien que de vez en cuando deje de estar ensimismada y esté pendiente de lo que ocurre alrededor, la vida te trae sorpresas y lo mejor es que no sean sorpresas malas 😀

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