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Cosas que pasan

Hasta en los animales se ve

Empezamos el año con nuevos bichos en la casa. Resulta que mis hijos se antojaron de adoptar gatos. Por lo menos no fue de perros.

No sabían cómo meterme la idea y que aceptara de buena gana tener animales en la casa.

Pues después de la experiencia del último animalito que tuvimos, que era un perrito y fue atropellado por un carro, yo me negaba rotundamente a tener más quebraderos de cabeza con estos animales, pues siempre son un encarte y hay que cuidarlos como si fueran bebés, pero de tanto insistir terminé aceptando que llevaran un gatico a ver qué tal.

Adoptando gatos

Gatitas adoptadasHablaron con la chica de los gatos, ya adoptar gatos es todo un paseo. Hagan de cuenta como si fueran bebes, le averiguan todo: si tiene espacio, dinero, ganas de tener animales, aptitud, en fin hasta la cuenta bancaria (bueno tampoco)

En el Facebook colocan las fotos de los destechados y de esta manera empiezan a buscar un hogar. Parecido a como hacen con los niños en Bienestar Familiar. Allí puede uno ver las opciones, elige el que se parezca más a la familia para que no quede muy desparchado y habla con el comité para iniciar el trámite.

El que queríamos ya estaba adoptado, así que nos buscaron otro, quedamos de ir por uno que tenían de paso y justo cuando salieron mis hijos por él, llegaron con otro que estaba en otro hogar de paso.

Todo pequeñito y lo dejaron, pues dijeron que la chica de los gatos los habían mandado, nos quedamos con la gatico y cuando llamaron a decir que nos quedábamos con la gata que nos dejaron, la chica dijo que esa no era el que nos tenia, que como así si la otra ni siquiera tenia un hogar de paso para dejarla.

Ya entrados en gastos, les dije que la trajeran unos días, que hiciéramos de hogar de paso, mientras resultaba quien la adoptara. Pero que va, se enamoran de esta también y ya en vez de una, tenemos dos.

Convivencia con dos gatas

Al principio era muy chistoso verlas, pues no se soportaban y la chiquitica que llegó primero le gruñía y trataba de tirarle a la más grandecita. Como diciéndole yo llegue primero y tú eres una intrusa, pero la otra ni se inmutaba, la ignoraba.

Al segundo día todavía le gruñía y no la podía ni ver, pero al tercer día ya se iban acercando y soportando un poquito, ya la otra la miraba y trataba de buscarle juego, hasta que de pronto se convirtieron en las mejores amigas. Juegan y comparten hasta las cagadas, a la pequeña le da perecita tapar bien y la otra va y le hace la tarea.

Son un espectáculo verlas jugar y compartir amigablemente todo. La mas grandecita le da calorcito a la pequeña que la busca y le lambe las orejitas. Son de lo más tiernas, duermen una encima de la otra o entre piernadas

Y lo bueno es que de una hicieron sus necesidades donde era. No por ahí en cualquier parte. Es la ventaja que se tiene hoy en día que venden una arena especial para ellos, que los atrae y como son tan aseadas, destapan y tapan sus heces y miadas por lo tanto, no huele la casa a nada.

Ya a estas alturas de estar 15 días en la casa me siguen entreteniendo verlas jugar, despertar y verlas en el casco de la moto a las dos dormiditas dentro de él, verlas saltar y hacer musarallas por toda la casa.

Eso sí, no me imagino más grandes cuando empiecen a escalar y subir a los techos, así como los gatos de los vecinos que andan desfondado techos, al menos no seré la única que se tiene que aguantar los gatos de los vecinos haciendo bulla, ya tendremos quien haga contrapeso.

Adoptando gatitas

Bañando a las gatas

Ese es otro paseo, como resultaron pulguientas y están muy pequeñas para echarles algún veneno, tocó bañarlas para poderlas despulgar.

Primero bañamos a la grandecita para que la pequeña mirara, como ya la habian bañado antes, no puso mucha resistencia y se dejó bañar sin muchos problemas. En cambio la pequeña como es más cascarrabias hubo que cogerla de las paticas y entre los tres bañarla y poderla espulgar.

Igual me pareció que se portaron muy bien, parecían raticas salidas de alcantarilla, todas mojadas y esqueléticas, pero se sobrevivió sin rasguños y se les pudo sacar unas cuantas pulguitas.

Esperar unos meses más para ponerles el veneno especial que venden para ellas y evitar tener que pasar por el baño. Aunque la verdad creo que lo vamos a tomar como un hábito, ya que no está nada mal y sería bueno que se acostumbraran al agua.

En definitiva puedo decir que ha sido una buena experiencia, me divierto y mientras se pueda, es una buena manera de ayudar para que no haya tanto animalito callejero cuando uno puede brindarles un poco de cobijo, comida y amor.

¿Tú alguna vez has adoptado un animal? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Por Amparo Bonilla

Me considero una apasionada de la vida, soy alegre, optimista y siempre encuentro lo bueno de lo malo. Tengo una filosofía de vida que consiste en hacer lo que me gusta, cuando quiero hacerlo y sobre todo sonreír porque la vida serie es muy aburrida...

14 respuestas a «Hasta en los animales se ve»

¡Qué bonitos! Es genial que te hayas decantado por la adopción

Yo adopté una gatita recien nacida, la madre falleció y otras gatas no la adoptaban, fue el animal más cariñoso que he tenido nunca, la criamos con biberon así que eramos como su familia

Uff, por lo menos los cuidas.

Recuerdo que una vez, nos regalaron un perro le pusimos peluche. Pero, cuando mi madre llego a casa nos dijo que teníamos que regresar el perro que con nosotras 5 ya era suficiente.

Y la verdad que tengo poca experiencias con los animales.

Tus gatos están muy lindos, bueno los gatos de tus hijos que en este caso serian tus nietos.

Saludo.

Lo mismo le hice a mis hijos cuando estaban pequeños, llevaron un perrito y se los hice devolver, me dio un pesar, pues el perrito apenas me movía la colita. pero no cedi, era más trabajo para mi.

Que lindas están las gatitas dentro del casco de la moto!
Yo de pequeña quería tener un gato, pero mi familia nunca quiso. Con el tiempo me puse a viajar así que hoy día ya no quiero tener animales a cargo, para que no se queden solos. Además aunque los gatos son muy limpios me asusta que puedan subirse por todos lados (espero que no les desfonden el techo!).
Aun así, seguro que es una buena experiencia 🙂

Que lindas gaticas !!! me encantan los gatos más que los perros. No sé ellos tienen una energía especial, son independientes y siento que de alguna manera te protegen.

Yo amo los animales en general, tuve una época en Sevilla donde recogía perros y gatos de la calle, como el segundo piso de la casa de mi padre estaba en obras pues había donde albergarlas.

Las bañaba, los desparasitaba, tenía la ayuda de un amigo veterinario que no me cobraba por sus servicios, sólo debía comprar medicinas.

Una vez recogí un perrito flaquisimo, le sangraba la piel y se desmoronaba, estaba agonizando. Con mucho esfuerzo y casí 500 mil pesos de esa época en medicinas y hospitalización le salve la vida. Fue un cambio espectacular, se puso hermosa y le conseguí un buen hogar. Eso nunca lo olvidaré !

En total alcance a salvar a 15 animalitos, luego no pude continuar pues terminaron el segundo piso de la casa de mi padre y no tuve más otro sitio en donde resguardarlos.

Saludos !!!

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