Categorías
Cosas que pasan

Perdiendo los zapatos de Emily

En estos días le compré unas chanclitas a Emily, cuando estoy en Cali todos los días la saco a pasear así sea por la cuadra, lo importante es que ella vea gente y no que este a toda hora metida en la casa, más ahora que está estrenado caminado, con mayor razón hay que ponerla a caminar lo que mas pueda. Sin cansarla mucho, solo lo que ella quiera.

Perdiendo los zapatos EmilyPues en esas de salir a caminar le puse las chanclas y nos fuimos a dar la vuelta, cuando se cansó la cargue y me fui para la casa con ella cargada.

Cuando llegué vi que no tenia las chanclas, hay juemadre se perdieron y  nuevas que estaban, apenas las estaba estrenando.

Ni modo, pensé, quien me manda a no poner cuidado, sin embargo me devolví a ver si de pronto las veía, pues que de buenas, se le habían caído una cuadra antes y allá estaban en el piso y un muchacho de un restaurante, estaba parado en la puerta dizque poniendo cuidado que nadie las cogiera, al verme me dijo:

«Yo sabia que volvería por ellas, por eso me quede aquí esperándola y que nadie se las fuera a llevar.»

Que lindo detalle me pareció, le di las gracias y las cogí, me fui pensando que soy muy de buenas y que no falta la gente buena que cuide mis intereses.

Pues esta semana en Sevilla, mi ciudad, pequeña, donde uno piensa que estas cosas no pasan, salí con la Emily a la carnicería, a una cuadra de la casa, ese trayecto lo hace caminando perfectamente sin problemas.

La llevaba con unas cross hermosas que le había regalado la otra abuela, estábamos chicaneando con ellas, pues eran todas lindas con muñequitos  y cositas y la gente me preguntaba que dónde las había conseguido, yo les decía que era un regalo de la abuela, que no sabía donde las habían comprado.

Llegamos a la carniceria, compramos lo que necesitaba y de salida que empieza a caer goteritas, pues que cojo a la Emily  y  me la llevo cargada para que no nos cogiera un aguacero en la calle.

Llegué a la casa, cuando veo que le falta un zapato, que me demore, mientras llegaba, descargaba a la niña y volví a ver si veía el zapatico. Ni sus luces, desaparecido en ese corto trayecto.

Increíble, no estaba el chico de Cali, cuidándome los zapatos de Emily, se perdió y ahí me arme a pagar los zapatos y ni a quien preguntarle nada, pues la calle estaba más sola que la una.

Con esta experiencia como que mejor es andar con ella sin zapatos cuando se carga, por que eso cada rato se le caen o ella misma se los quita así sea de amarrar.

Me pareció muy curioso la comparación de las dos ciudades, es algo que no deja de extrañarme, al parecer encuentro mas fácil las cosas en las grandes ciudades que en mi pequeña ciudad.

Igual me pasó con la maleta cuando se me perdió en Bogota, que nadie daba un peso por ella, seguro si hubiera sido aquí, se desaparece como por arte de magia.

A los papás también se le ha perdido una que otra valetica, cuando era mas pequeña, ya por eso cuando viajan la llevan a pata pelada, así no hay peligro que se le pierda algo, solo la pecueca y ella es feliz pataleando así.

¿Tú encuentras las cosas que se te pierden con facilidad? ¿Tienes un Ángel que cuida tus pertenencias cuando se pierden en la calle?

Por Amparo Bonilla

Me considero una apasionada de la vida, soy alegre, optimista y siempre encuentro lo bueno de lo malo. Tengo una filosofía de vida que consiste en hacer lo que me gusta, cuando quiero hacerlo y sobre todo sonreír porque la vida serie es muy aburrida...

9 respuestas a «Perdiendo los zapatos de Emily»

La verdad es que la gente nos puede sorprender, tanto positivamente en una ciudad grande dónde no lo esperamos, como negativamente en una ciudad pequeña dónde crees que no pasaría nada porque se conoce todo el mundo. Me recuerda a cuando me desapareció una chaqueta de cuero en un pub de Madrid y pensaba que se lo habría llevado alguien. Al día siguiente llamé, porque total no perdía nada por preguntar, y había aparecido. Vaya alivio y alegría que me llevé.

Hola linda!! Me ha gustado mucho el suceso, en verdad uno no sabe donde es mejor ni donde se encontrará mejor gente, en las ciudades pequeñas si es verdad que nos conocemos pero en caso de perder algún objeto nunca podemos cerciorarnos de que aparecerá. Yo vivo en una ciudad grandecita y me quedó un movil en un bar que nunca parara y el señor amablemente me lo guardó sin conocerme de nada. Que bueno encontrarse con buena gente. Por cierto la nena es preciosa!!! Un besazo!!

Que post más bonito y que guapa debe estar tu nieta con sus zapatitos.
Yo creo que hay gente buena en todas partes, tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas…a veces igual no las encontramos pero ahí están.

Que pena que no tenias ese mismo Angel que la primera vez que se te perdió los zapatos.
Yo una vez me encontré unos zapatos de camino al dentista, ya me imagino la sensación de los padres con este episodio de quedarse sin zapatos.
Me quedo con la opción que dejaste al final, quitarle los zapatos a la hora de cargar a los niños.
Saludos,

Que graciosa historia Amparo, además porque no fueron los zapatos que tú le regalaste, sino los que le regaló la otra abuela, y puede que haya sido la circunstancia climática la que no les favoreció, y por tanto no encontraste la otra Cross, pero estoy segura que con tu buena suerte de seguro alguien la hubiese guardado para ti, la verdad es que la vida con niños es impredecible y cualquier cosa vamos a dejar en la calle, o el autobús, o en el parque. Disfruta de tu nieta al máximo así le pierdas los zapatos jajaja.
Un abrazo.

Menudas anécdotas, Amparo! La verdad que dan para pensar!

No me extraña que estés disfrutando tanto, Emily está preciosa! Qué linda está!

¿Sabes? Me has hecho recordar a mi infancia, a aquellos días en que mi abuela paterna se presentaba con detallitos súper amorosos que yo he guardado (y algunos los sigo guardando) como el gran tesoro que son para mí.

Curiosamente, para Emily también eres abuela paterna y espero de corazón que disfrutéis al máximo de ese vínculo tan especial.

Muchos besos! Gracias por sacarme una sonrisa en esta mañana de viernes!

Ali

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Por favor lee esto antes de enviar tu comentario. Los datos de carácter personal que me proporciones rellenando este formulario, serán tratados por Amparo Bonilla como responsable de Frivolidades Mafalda. La finalidad es gestionar los comentarios del blog. No se comunicarán los datos a terceros, salvo por obligación legal. Derechos: podrás ejercer tus derechos para rectificar, limitación y suprimir los datos escribiéndome a [email protected] Puedes consultar la la Política de Privacidad del Blog para mayor información.