niños heridos por balas que nadie sabe de donde salieron. Y como cosa rara siempre son los menores los paganines de los desenfrenos de gente desquiciada que no pueden beber una gota más de alcohol porque ahi mismos se sienten los amos del mundo y empiezan a tirar tiros dizque al aire, si seran bien estúpidos.
Pero como consecuencia de los tragos y desenfrenos hay cantidades de familas enlutadas, sin saber por que ni en que momento una bala perdida les destruyó la vida, lo peor sin tener con quien desquitar la rabia y la impotencia que se debe sentir ante estas situaciones. Es cierto que con meter a algién a la cárcel no se les va a devolver la vida, pero por lo menos, cuando se cojen a los culpables se siente la satisfación de que hay a quien echarle la culpa de nuestras desgracias.
En estos casos ya hoy se murió un niño de 7 añitos, hay otros tantos regados por toda Colombia luchando entre la vida y la muerte, algunos si de pronto quedan vivos, sería mejor que Dios se acordara de ellos, pues para quedar muertos en vida, es mejor muetos de una vez, que triste panorama.