Hoy nos llevamos el susto de la vida cuando vimos salir humo de la esquina de la casa. El señor que vive ahí solo al parecer no estaba y la casa se le estaba quemando.
Todos los vecinos le tocaban la puerta y nada, no sé en que momento salieron por él y llegó en una moto con la llave para abrir la puerta y que de una se da cuenta que se le estaba quemando una silla Rimax y un asiento. No me explico como no se le quemo algo más.
Llamaron a los bomberos que al rato aparecieron todos apurados para apagar la emergencia, que ya no existía, pues entre el dueño y algunos vecinos apagaron el fuego que había empezado de la nada.
Me dio mucha risa con la señora que vive encima de él, que ni cuenta se dio que por poco se le quema la casa, se asomó a ver qué tanta bulla oía, pero ni enterada quedó de lo que pasó, ya todos se habían ido, pues los bomberos así como llegaron, se fueron.
No se sabe cómo empezó el fuego, si dejaron alguna vela encendida, un cargador conectado, vaya uno a saber, el caso es que por poco se prende toda la cuadra. Exagerando un poquito para ponerle emoción.
pero fuera de charla, la cosa pudo ser peor, lo interesante es que el señor no se alteró ni perdió los estribos. Llegó como si nada, abrió la puerta, vio el humo y las llamas, saco lo que se estaba quemando, le echaron agua, apagaron el fuego, barrió su negocio y aquí no ha pasado nada.
Solo quedó la anécdota y esta historia, aunque eso no quita el susto tan hijuemadre que pasamos durante un rato.
