Tiene apenas 10 años y ya juega como si fuera mayor. Los saques son su especialidad, responder la pelota es algo digno de ver, trata de que no se le escape ni una. Cuando le toca adelante, hace su mayor esfuerzo para devolverla.
Hace apenas unos días que está entrenando, me la imagino dentro de unos meses con más cancha. Es la sensación en los partidos, la más pequeña y es la que más se mueve y le pone animo a todas las jugadas. Eso parece una avispita. Es lindo verla jugar.
Esta semana que estuvo en un partido hizo tres anotaciones seguidas, un señor no hacía sino darle ánimos y brincaba y la aplaudía. Estaba de lo más emocionado viéndola jugar y anotar.
Por que esa niña no sé quedaba quieta viendo cómo la pelota caía. Eso la respondía así se perdiera, o se chocará con las compañeritas. Aún son todas nuevas en el equipo y les falta mucha comunicación, pero con los días se irán perfeccionando.
Y creo que al fin, después de tantos deportes y juegos, la niña ha encontrado algo que le gusta y disfruta. Esperemos le dure muchos años esa pasión por este deporte.
