Este año fue diferente, no se le hizo la torta ni la reunión con amigos y familiares, claro que en el colegio tuvo su celebración con sus compañeritos, pero en la casa lo que se hizo para celebrarlo fue llevarla a un sitio de juegos virtuales.
Un lugar de lo más entretenido donde jugó, se divirtió, corrió y gozo de lo lindo con su papá.
Por los laditos a mi también me tocó disfrutar de este momento, me montaron en una película donde la realidad virtual se confunde con la verdad.
Es la primera vez que entro a un sitio de estos, donde se sienten las cosas como si estuviéramos ahí pero no estábamos realmente. Si había agua, nos mojaba, si había fuego se sentía el calor, fue una experiencia única y muy divertida.
